El Raciocinio y el Yoga
Siempre se ha dicho que el ser
humano es el único animal racional que existe; pero ¿Cuál es realmente la
diferencia entre los seres humanos y el resto de seres vivos? Creemos que esa
gran diferencia es la idea del “YO”. La idea del “YO” es la concepción que
tengo de mismo, de mi existencia como individuo y esta comprensión de mí mismo
se produce en mi mente que me asigna un sitio en la realidad que percibo a
través de mis sentidos.
Se ha demostrado con un espejo
que la mayoría de animales son incapaces de reconocerse como individuos a
excepción de algunos simios, todos los delfines y algunos elefantes. Los seres
humanos normalmente somos capaces de reconocernos a los 10 meses de vida. Esto
no significa que siempre será así (la evolución no se detiene).
La concepción del YO es la base
del cerebro racional y a partir de ahí el ser humano lo ha desarrollado. El
cerebro racional observa el Pasado mediante el recuerdo, es capaz de analizar
el presente y sobretodo es capaz de elucubrar el futuro basado en los datos
reales que dispone. Permite (y eso puede ser la gran diferencia con los
animales) crear varios escenarios posibles en mi mente dependiendo de las
acciones que realice en el presente. El cerebro racional a explotado esta
capacidad al máximo posible buscando el mayor beneficio individual y grupal y
esa es básicamente la historia del desarrollo del ser humano.
Este desarrollo del cerebro
racional como todo en el ser humano no ha sido homogéneo, porque los seres
humanos si bien somos iguales desde un punto de vista general, desde un punto
de vista individual somos únicos, irrepetibles no somos iguales altos, bajos,
impasibles, sensibles, hábiles para las letras otros para la ciencia etc. Esta
es la belleza del universo y es la base de la vida misma.
En la historia de la humanidad y
su desarrollo casi siempre los artífices fueron individuos que tenían más
desarrollado su cerebro racional. Al principio no era difícil reunir y
convencer a los individuos en asociarse ya que era cuestión de supervivencia,
pero a medida que el cerebro racional de esos individuos se desarrollaba, se
cuestionaban su posición en el sistema (todas las grandes revoluciones se han
fraguado cuando la razón individual desplaza la creencia)
Pero estos individuos observan al
ser humano como objetivo, observa que su comportamiento no siempre está basado
en la razón como debía esperarse sino al contrario por una especie de fuerza
irracionalidad que es capaz de luchar y vencer a los instintos más fuertes como
el de Protección de la Vida. Observa que esa fuerza la poseen todos los seres
humanos en mayor o menor grado y algunos animales. Es una especie de Sensación
o Sentimiento que nos hace perder la individualidad (anula la razón), que nos
conecta con otros individuos, objetos o algo que no es tangible, pero existe en
algún sitio aun cuando sea solo en su interior.
Se dan cuenta que si son capaces
de reproducir esas sensaciones dominarán esa fuerza y jamás seria cuestionada
su posición de liderazgo. Se dan cuenta que no hay nada más fuerte y que te una
que creencia común. Como se dijo al principio estos hombres y mujeres eran
necesarios pero estas creencias han sido tan bien llevadas y argumentadas que
más de tres mil años después en una sociedad que se supuesta educada como la
actual, seguimos manteniendo y rindiendo pleitesía a Reyes y sus hijos
(elegidos por Dios), claro que el discurso a variado para convertirlo en algo
que no insulte la inteligencia y lo llaman tradición, pero al final el efecto y
el objetivo es el mismo.
En las religiones ha pasado cosa
parecida con sus leyes, normas, representantes, elegidos y profetas. En la
India cuna del Yoga se ha llegado a extremos tan bestiales que se han
convencido a millones de personas que un concepto tan profundo y filosófico
como el Karma, lo han llevado a ser la base de un sistema religioso para
defender la segregación extrema creando una serie de casta o clases; claro está
que la última es la más afectada que la última (los Intocables) son considerados
menos que animales. Recientemente dieron un reportaje en la cual una familia de
esta casta llevaba a su hija a un templo para que la violasen los mercaderes
que pasaban esperando que cuando muera pueda pagar su karma y renazca en una
casta mejor. Debemos decir que no es que su familia no la amara al contrario
ese era su motivo ofrecer un mejor futuro a su hija, aunque sea después de
muerte; esta familia ha sido tan convencida y manipulado su parte espiritual
que ha perdido el raciocinio. ¿Quién es responsable de esta locura? ¿Cómo ha
sobrevivido esta costumbre? ¿Es que el yoga no ha intervenido? ¿Qué tiene que
decir al respecto? etc.
Actualmente el Gobierno Indio ha
tomado conciencia y realiza esfuerzos para evitar esta segregación, pero esto
no solo es cuestión de leyes es cuestión de educación.
Cuando empecé con estos escritos
dijimos que el camino o sendero del yogui lo daba el maestro pero que no era el
único, si leemos a los maestros del yoga siempre han buscado el equilibrio
interno, pero personalmente creo que han estado demasiado influenciados por sus
propias creencias religiosas, históricamente el yoga no se enseñó a las mujeres
hasta que apareció una occidental.
A mi se me ha enseñado que el
Yoga es la búsqueda del equilibrio, pero este equilibrio debe ser de mi como ENTE
y de lo que me rodea no debe ser solo interno sino también externo, el equilibrio
que debo buscar también es el de mi familia, mis amigos, la gente que me rodea,
debo contribuir con mi pensamiento a mi entorno. Los antiguos filósofos griegos
decían que “El movimiento se demuestra
andando” y ser un buen yogui no es solo el que hace una postura imposible (muestra
constancia y control), ni el que más medita (muestra Calma y Relajación), ni el
que mejores respuestas tiene (muestra estudio y reflexión) sino es aquel individuo
que junto con lo anterior vive y se esfuerza en lograr ese equilibrio en su
vida y en sus acciones. Si se hubiese pensado y reflexionado en un equilibrio
global y no solo interno es posible que las cosas hubiesen sido diferentes para
muchas personas y a lo mejor ese reportaje no existiría.
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